El networking ha muerto
Pregunta polémica para esta comunidad: ¿el networking tradicional todavía sirve para vender?
Llevo 14 años organizando eventos de emprendimiento en Centroamérica. En ese tiempo he visto salas llenas de personas intercambiando tarjetas que nunca vuelven a utilizar; cientos de contactos en LinkedIn que jamás se convierten en una conversación; y vendedores que confunden estar presentes con estar frente a la persona correcta.
Pero también he sido testigo de lo contrario.
He visto a un solo vendedor colocar 25 productos durante un evento. He visto cerrar la venta de una flotilla completa gracias a una conversación que comenzó tomando café antes de iniciar la jornada. Y he visto negocios reales surgir de un mensaje directo enviado a las diez de la noche, no necesariamente de un pitch sobre el escenario.
Por eso, después de 14 años, mi conclusión es clara:
El networking no está muerto. Lo que dejó de funcionar es hacerlo sin estrategia.
La diferencia entre quien termina un evento con oportunidades reales y quien regresa únicamente con un montón de tarjetas no está en la cantidad de personas que conoció.
Está en su capacidad para identificar a quién necesitaba conocer, por qué debía conocerlo y, sobre todo, qué debía hacer para que esa persona también quisiera recordarlo.
Porque vender a través del networking no consiste en saludar a todo el mundo. Consiste en generar confianza, aportar valor y provocar las conversaciones correctas.
Quiero ponerlo a debate:
¿El networking sigue siendo una herramienta real para vender o se ha convertido en más ruido que resultados?
¿Qué les ha funcionado —y qué definitivamente no— cuando asisten a un evento?
Los leo en los comentarios.
Y si quieren experimentar cómo se construyen conexiones con intención, los espero este 8 de septiembre en Training Day, Guatemala: un evento diseñado para que las personas correctas no solo coincidan, sino que encuentren razones para hacer negocios.
#Ventas #Networking #TrainingDay #Emprendimiento